Mi Pirámide Nutricional

diciembre 28, 2011 8 Commentarios En: Nutrición y Salud
frutas y verduras

Desde lo personal, vislumbro la existencia de dos pirámides nutricionales que reflejan, una más que la otra, la alimentación fisiológica humana.El seguimiento de cualquiera de las dos, dentro de un marco armónico de otros factores, estaría proporcionando las bases para un óptimo funcionamiento orgánico. Es así que analizaremos brevemente la Pirámide Ideal, y la Pirámide Adaptada.

Siendo el nº 1 la base, o sea lo que hallo más importante, desarrollo a continuación mi propia visión de la Pirámide Ideal.

  1. Frutas y verduras frescas, crudas y orgánicas
  2. Semillas y frutos secos
  3. Complementos

Por qué los cereales y legumbres no son la base. Por nuestra naturaleza frugívora, es que considero que la ingesta de frutas y verduras debe encabezar la lista, y no los cereales y legumbres, dado que no somos granívoros. Para poder digerir correctamente el contenido amiláceo de estos, debemos transformarlo mediante la cocción, o bien la germinación, por la cual me inclino ampliamente.

Si nos “des-civilazaran”, y nos encontrásemos inmersos en un medio 100% natural…Qué comeríamos? Desde ya frutas y frutos que nos ofrecen amorosamente los árboles circundantes. En segundo lugar echaríamos mano a algunas hojas que nuestro instinto unido a reiteradas pruebas reconocieran como comentibles (y aquí incluyo las de origen acuático), y muy posiblemente complementaríamos con algunas semillas y frutos secos. Si por  casualidad nos topásemos con algún cereal, y lo probásemos, seguramente lo escupiríamos instantáneamente, pues no nos resultaría nada agradable al paladar. Quizas, sin quererlo, si estos germinaran y volviésemos a probarlo, ahí le encontraríamos mayor encanto. Y lo mismo para las legumbres.

 

Y el fuego? En primer lugar, si el clima fuese benigno, y contáramos con un buen refugio por las noches, no sentiríamos la necesidad de buscar una fuente de calor más allá del sol, y la generada internamente por la intensa actividad física que demandaría la vida natural. Y si, en cambio, ya conociésemos el fuego, lo más probable es que nuestra alimentación siguiese basándose en lo anteriormente descripto, pues no tendríamos la necesidad de modificar algo que funciona bien en sí mismo. Lo que aconteció en la historia del hombre respecto a la cocción de sus alimentos, se cree tuvo que ver específicamente con los pèríodos de la glaciación, donde ni frutos ni hojas estaban disponibles. Adaptóse entonces a la ingesta de animales y a la cocción de los mismos. Pero adapatación, recordemos, no es normalidad.

Granívoros. Los granos con altos porcentajes de almidón (cereales), son el alimento fisiológico de las aves, que cuentan con una maquinaria biológica especialmente diseñada para poder utilizarlos sin tener que transformarlos previamente (lo que en nuestro caso sería la cocción y la germinación). Por otro lado, estas grandes cantidades de almidón que prontamente el cuerpo utiliza como azúcares, requieren de una intensa actividad física que justifique su ingreso al cuerpo. Como todos sabemos, el vuelo de las aves, demanda ampliamente grandes cantidades de este nutriente de naturaleza energética.

Es por todo esto, que considero la pirámide ideal para el ser humano, tal cómo fue descripta. A continuación, presento la Pirámide Adaptada:

  1. Frutas y verduras
  2. Cereales integrales y legumbres
  3. Semillas y frutos secos – Aceites de primera prensada en frío.
  4. Complementos dietarios

………………………….Más del 50% de la dieta cruda y orgánica, de ser posible……………………………

Inclusión de cereales y legumbres. Hidratos de carbono, proteínas y ácidos grasos, como así también vitaminas y minerales, se hallan en los grupos 1,3 y 4, pero incluyo a los cereales y legumbres porque los seres humanos modernos estamos altamente acostumbrados a ellos. No sólo nuestra memoria celular de esta vida los reclama, sino aquella proveniente de generaciones anteriores. Sin contar por supuesto la presión del contexto social en el cual estamos inmersos la gran mayoría. Por si estas causas fueran insuficientes, podemos adicionarle la proveniente de las sustancias químicas adictivas del trigo (péptidos opiáceos), al cual podemos considerar como el cereal más difundido en los hogares modernos. Todo esto confluye a que abandonar cereales y legumbres, sea un reto casi imposible para quien se lo proponga desde un nivel mental, y recordemos que colocar a la alimentación en un marco de rigidez, la vuelve tan tóxica como incorporar toxinas mediante el mismo alimento. Lo psicológico cuenta tanto o más que lo fisiológico. Por ello, es bueno saber, e ir haciendo cambios, siempre y cuando respetemos las necesidades de todo nuestro ser.

Los huevos, los incluyo dentro de complementos. Si volvemos a contactar con nuestra esencia más primitiva, e imaginarnos en un contexto desprovisto de cultura, qué haríamos al hallar un huevo? Lo romperíamos y comeríamos crudo? Sin ir tan lejos, haríamos eso hoy día siendo quienes somos y viviendo donde vivimos? No. Por qué? No nos resulta atractiva la idea, verdad? Entonces,seamos honestos, y basémosnos en lo simple de nuestra percepción: el huevo no nos es tan natural y fisiológico en su estado natural. Pero lo cierto es que mediante ciertas cocciones aporta nutrientes, y resulta agradable. A diferencia de la carne, para obtener un huevo no debemos cazar, acto propio de un animal preparado biológicamente para digerir eficientemente un cadáver.  Más allá de la leucocitosis digestiva y una buena cantidad de energía digestiva, la metabolización del huevo no reporta mayores incovenientes. Por todo lo expuesto, considero una adaptación no peligrosa, el incluir este alimento de manera espaciada y moderada (desde ya, y he aquí una consideración ética fundamental, si y sólo si provienen de crianza respetuosa. No olvidemos que la energía que traen los alimentos no la vemos, pero nuestras células también se nutren de ella).

La dieta debe tener en cuenta no sólo las necesidades orgánicas, sino al individuo como un todo, siendo las pirámides nutricionales de carácter orientativo.


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Comentarios

  • Mariela

    Muchas gracias Karen por publicar este artículo. Tenía pensado escribirte porque tengo una beba de 9 meses y a veces dudo de estar haciendo lo correcto en darle algunas cosas y no otras, por ejemplo los cereales y el huevo.
    Me resulta complicado prepararle las comidas sin cereales. Diariamente le incluyo quinoa, amaranto, avena, mijo, arroz, mezclado en papilla con alguna verdura cruda o levemente cocida. También le doy lentejas y arvejas. Palmetti en su momento me dijo que no son fisiológicos y lo tengo claro, pero la verdad que a mí me parecen necesarios, temo que al no incorporarlos le falte algún nutriente.
    Y con el tema del huevo, estoy en duda. Sólo le di en 2 oportunidades y mucho no le gustó y la verdad que no volví a insistir pero no se si sería necesario en su dieta.
    Te agradecería si podés orientarme un poco más y saber qué pensas sobre darle suplemento de hierro (casi no le he dado nada).
    Desde ya muchas gracias, no te das una idea lo importante que son tus aportes para mí!
    Saludos!
    Mariela.

  • mica vidal

    Buenísimo este articulo..Gracias!

  • Karen Li

    Hola Mariela, que bueno que te haya servido el articulo. Te voy respondiendo de a partes. Lo del huevo:
    1º-Si no le gusta, esta todo dicho. No se lo daría.
    2º-Si de todos modos quisieses insistir en el tema, sólo orgánicos certificados, y espaciados.
    3º- Las proteínas que le proveeria el huevo están en las legumbres, cereales, verduras(sobre todo hojas verde oscuro),frutos secos y semillas. Mientras le des todo eso, en lo posible orgánico, y la rotación de alimentos sea constante (variedad), no debería presentar carencias de este nutriente si contamos con que la bebota tiene un estado normal de salud.

    Suplementos de hierro: NO. Dale levadura nutricional, espirulina y/o clorella y otras algas, pero no soy partidaria de los suplementos minerales o vitamínicos salidos de laboratorios. Otra vez: orgánico-variedad-mucho crudo. son las condiciones que van a proveer a la nena de lo que necesita. Recordá que crudo incluye lo deshidratado, y ahi aparecen más posibilidades gastronomicas, desde snacks, galletas, panqueques, fideos, lasagnas,brochetes, etc.

    Estate muy atenta a cómo reacciona ella. Qué le gusta más, y qué menos. Hay tanta variedad de alimentos que no es necesario insistir en aquello que te rechaza.

    Por ultimo, no le daría mucho trigo. El gluten es un tipo de proteína poco “amigable” para nuestros intestinos. Interfiere en la correcta absorcion de nutrientes, y ralentificca el transito intestinal. Probá con cebada, mijo, quinoa, sarraceno, etc.

    A medida que tengas dudas, escribime. Un abrazo para las dos.

    • Mariela

      Muchas gracias Karen por dedicar tu tiempo en responderme y compartir tus conocimientos.
      Te cuento que afortunadamente Emilia come todo lo que le doy.
      Lo que hago es darle en el almuerzo un cereal distinto todos los días procesado con una verdura cruda en lo posible y otra cocida y le intercalo cereales y legumbres en la semana. En la merienda siempre le doy frutas pisadas a las que a veces le agrego amaranto explotado (no se si será conveniente) y por la noche generalmente le hago algo más líquido tipo sopita o purés bien ligeros pero con las verduras cocidas.
      Otra cosa que hago es: si al mediodía le agregué a la comida levadura nutricional, a la noche le pongo espirulina o sino un mix que hice de semillas (sésamo negro, lino y chia).
      La duda que tengo es si debo ponerle en todas las comidas estos complementos y qué cantidad.
      En lo que respecta al trigo sólo le he dado sémola un par de veces. Nunca le hice fideos ni nada con trigo y algunas veces le doy una punta de pan para que se entretenga y me deje hacer algo! Se lo doy pq sólo chupa, y me da miedo darle algo deshidratado por temor a que se atragante.
      Antes le daba manzanas, bastoncitos de zanahoria o apio, pero ahora ya tiene 4 dientes y corta las verduras más duras, así que empecé a darle trocitos de fruta bien madura para que se entretenga con eso.
      Bueno, eso es todo por ahora! te agradezco infinitamente por compartir tus recetas y conocimientos.
      Que tengas un muy feliz 2012!
      Saludos,
      Mariela.

  • Linuxica

    En los tiempos de mis abuelos los niños traviesos en los pueblos robaban huevos como quien roba una golosina. Les hacían un agujero en la cáscara y los sorbían con un manjar, y no estoy hablando de tiempos de hambruna. La educación y sobre todo la costumbre, marca nuestros gustos y nuestros ascos en gran medida. En algunas tribus africanas (más naturales imposible), la dieta principal se basa en una mezcla de sangre fresca y leche.

    Creo que el artículo es excelente desde su perspectiva de salud y respeto a la vida que nos rodea, pero falla un poco poniendo como ejemplo comportamientos primigenios y primeras experiencias basadas en una intuición que hoy en día, dado el entorno que nos rodea y todo lo que nos condiciona, son difíciles de reproducir.

  • Karen Li

    Hola Linuxica!

    Cuando me refiero al comportamiento del hombre primigenio, no sólo estoy basándome en mi intuición, sino en datos que arroja la ciencia evolutiva respecto a la nutrición del hombre. Si tomamos toda la evolución estudiada hasta el presente, y hacemos una sencilla comparación analógica de 1 año, tenemos que:

    hace 5 millones de años (lo que en nuestra comparativa sería el 1º de enero), éste se alimentaba de frutos, raíces y semillas crudas.

    Hace tan sólo 8 mil años (y acá llegamos a 31 de diciembre de nuestra analogía, casi al presente en la evolucíon real) aparecen las actividades e agricultura y explotación animal organizada.

    Si ahora pensamos que un cambio a nivel enzimas y mucinas lleva más de 100 mil años, sacamos la concusion de que nuestra fisiologia actual no esta preparada (sí adaptada) para digerir correctamente productos como cereales y huevos.

    Todo esto, siempre y cuando los datos que nos brinda la ciencia, sean realmente así.

    Como bien decís, nuestros gustos están absolutamente influenciados por nuestro entorno, e historia individual y colectiva. Pero es también cierto que a medida que depuramos nuestro organismo (alimentación fisiológica,limpiezas,correcta oxigenación, desparasitación,etc), estos gustos MUTAN, y se acercan más a las necesidades reales de nuestra maquinaria biológica

    Todo esto está bueno saberlo, pero más bueno está seguir la brújula única y personal de la intuición, conectar con lo que realmente necesitamos desde lo físico y desde lo psicológico, y así accionar.

    Espero haber ampliado un poco mi posición ante tamaña temática. Te envío un cálido saludo.

  • Nadia

    hola karen!
    Desde que descibri un video tuyo en internet te vengo siguiendo los pasos, me es de gran ayuda y al mismo tiempo mi beba de 10 meses habia empezado con su alimentacion solida y fue inspirador. Tengo dudas sobre lo que no puede comer a esta edad, todos me dicen que las nueces,catañas, las frutillas, el kiwi (etc), no se le pueden dar, por lo contrario me dicen :dale yogurt entero!, arroz con leche..
    te agradeceria me saques las dudas con tu experiencia como madre. Gracias de corazon!

    • Hola, Nadia, sin ánimo de entrometerme, yo te cuento como mamá qué es lo que hice y hago, mientras esperás la respuesta de Karen (yo también me hice FAN de sus recetas y consejos!)
      Los frutos secos, cuando mi peque empezó a comer, se los rayaba en alguna comida (con el rayador de la nuez moscada) o se los procesaba en licuados de frutas, junto con dátiles o pasas. Es todo un tema la persecusión que nos hacen los demás con los alimentos que les damos a nuestros hijos…
      Desde bien peque (ni bien empezó a comer algo más que la teta) le hice leches vegetales y nuestro arroz con leche (también avena con leche) consistía y sigue siendo así en el arroz (o avena) hecho con canela bien blandito (lo procesaba luego, cuando recién empezaba a comer) y servido con su misma “leche”, que queda bien espesa. Respecto al tema de cocinar tanto, Karen te y nos dará mejores opciones que la que yo te digo.
      Una vez hecho el arroz con leche, le pongo esencia de vainilla natural, pasas, rayadura, lo que se me ocurra para dar más sabor.
      Ojalá te sirva un poco!